Esta guía, adaptada de las tácticas de desarresto popularizadas por las personas que participaron en las protestas contra la policía, describe varias estrategias que los miembros de la comunidad pueden combinar con redes de respuesta rápida, patrullas, centros vecinales, y otros modelos aún por concebir para proteger a nuestro vecindario de los secuestros. Lo ideal sería que las personas que colaboran para resistir al ICE organizaran un taller de defensa comunitaria de una hora para aprender y practicar estas habilidades, utilizando este material.
Bajo la segunda administración Trump, una combinación de agencias federales ha estado llevando a cabo operaciones federales de control de la inmigración, entre ellas el Buró Federal de Investigaciones (FBI), la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF), el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP). A finales de 2025, la CBP había superado al ICE como agencia principal, generalizando sus tácticas de vaquero y suplantando el liderazgo del ICE; como resultado, la distinción entre el ICE y la CBP se ha disuelto de hecho en los escenarios callejeros.
Los agentes de la CBP y del ICE, muchos de los cuales son reclutas recientes atraídos por la bonificación de 50.000 dólares por incorporación, tienen muy poca formación de cualquier tipo y casi ninguna formación en tácticas de control de multitudes. Son indisciplinados, erráticos, están motivados ideológicamente, tienden a desviarse del procedimiento estándar y se ven fácilmente abrumados por las multitudes, especialmente si éstas logran crear distancia entre ellos y sus vehículos. Esto contrasta radicalmente con la policía local, que cuenta con una amplia formación en control de multitudes, está familiarizada con los procedimientos, es ideológicamente diversa y, en gran medida, reacia al riesgo. En consecuencia, nuestras estrategias para lidiar con estas agencias deben ser diferentes.
A menudo vemos operaciones de inmigración en las que participan convoyes de entre cuatro y ocho agentes, con dos en cada vehículo. Su modus operandi consiste en entrar y salir rápidamente, visitando los hogares y lugares de trabajo de las personas inmigrantes o identificando a personas por su origen étnico y secuestrándolas en la calle. También tienden a centrarse repetidamente en puntos conflictivos concretos, como las tiendas Home Depot, los hipermercados y oficinas de contratación donde saben que pueden encontrar personas con seguridad y secuestrarlas en redadas indiscriminadas.
Las personas que participen en proyectos de defensa comunitaria pueden adaptar sus estrategias tanto a los peligros que plantea la CBP como a las vulnerabilidades específicas de la CBP, tal y como se explica aquí. Con estas habilidades, ellas pueden practicar el pensamiento táctico, la evaluación de riesgos en tiempo real y la colaboración en equipo utilizando diversas tácticas y técnicas.
Para practicar estas habilidades en un taller, necesitarás:
- Al menos dos personas que faciliten para compartir verbalmente esta información y demostrar físicamente las maniobras al grupo antes de que todas se emparejen para practicar. Puede ser útil contar con más de dos personas, para que el resto de personas puedan intervenir y hacer de agentes o de objetivos según sea necesario, en caso de que otras personas en el taller no se sientan cómodos haciéndolo.
- Un silbato, un megáfono u otro instrumento sonoro
- Un cronómetro
- Un objeto grande, una mesa, sillas, conos, otro mobiliario móvil o cinta de carrocero.
- Cuatro chalecos o gorros reflectantes del mismo color
1. Enjambre
El objetivo de este ejercicio es demostrar lo desorientador que puede resultar para un agente que la gente le rodee y le grite, incluso si las personas nunca llegan a tocar al agente ni utilizan técnicas de liberación más activas. Las facilitadoras deben presentar el «enjambre» al inicio de la formación y destacarlo como la táctica principal que ha demostrado su eficacia. ¡No se salte la práctica del «enjambre» en grupos pequeños! Aunque las demás maniobras de liberación de la detención son interesantes de aprender, el «enjambre» constituye la base de las demás tácticas.
Divídanse en grupos de cuatro y asignen los siguientes roles en cada grupo:
- Un agente
- Un objetivo
- Dos miembros de la comunidad
A medida que el agente se acerque al objetivo, los miembros de la comunidad deben intentar interponerse sin tocarlo mediante:
- Gritar al agente
- Crear distracciones visuales y auditivas
- Rodear al agente desde diferentes ángulos, de modo que no pueda tener a la vez en su campo de visión tanto a los intervinientes como al objetivo.
Por lo general, practicamos cómo generar caos e invadir el espacio del agente sin establecer contacto físico. Incluso sin otras técnicas, el enjambre crea una experiencia caótica y desorientadora que hace más probable que los agentes se retiren, y aumenta la comodidad de los participantes a la hora de participar en diferentes tipos de intervención para intentar detener un secuestro, en lugar de limitarse a permanecer a distancia y documentar. Para muchas personas, esta podría ser la primera vez que gritan a otra persona o ocupan el espacio de forma asertiva. Las personas facilitadoras deben transmitir que el enjambre en todas sus formas es valiente, útil y necesario.
2. Agarre Gable (Gable Grip)
La segunda técnica fundamental que hay que abordar es el Gable grip. Puede ser una herramienta eficaz en situaciones en las que queramos mantenernos en un lugar o a nuestros compañeros fuera del alcance de las fuerzas del orden. En encuentros como este, entrelazar nuestras propias manos suele parecer algo natural. Sin embargo, el agarre que surge de forma natural, entrelazando los dedos con los pulgares uno sobre otro, nos deja en una posición débil y vulnerable: es más fácil separarnos y puedes acabar con los dedos rotos.
En su lugar, prueba esto:
- Junta las palmas de las manos. No entrelaces los dedos; mantén las manos simétricas.
- Gira ambas manos 45 grados en sentido opuesto. ¡Pega los pulgares a los dedos índices!
- Lleva los dedos de cada mano hacia el dorso de la otra mano y encájalos, formando el agarre. Un pulgar debe quedar debajo de los dedos de la otra mano, y el otro pulgar debe quedar en el exterior, mirando hacia tu cuerpo.
Este agarre aprovecha los músculos de los brazos, así como los de las manos y los dedos, lo que lo hace más fuerte y difícil de separar, y reduce el riesgo de fracturarse los dedos. Además, es fácil de enseñar y fundamental para muchas otras técnicas de defensa comunitaria.
3. Postura y equilibrio
Tu postura es la técnica más fundamental; todo lo demás depende de ella. En la vida cotidiana, la mayoría adoptamos una postura neutra, manteniendo las piernas rectas y alternando entre hiperextender y doblar ligeramente las rodillas. En una sociedad en la que se pasa mucho tiempo de pie, esto nos ahorra energía; sin embargo, no nos da estabilidad y nos deja muy vulnerables a los empujones o tirones. Como la mayoría de la gente no se da cuenta de esto, resulta útil demostrarlo físicamente.
En lugar de estar de pie con la espalda recta, prueba esto:
- Para mejorar la estabilidad, separa las piernas a la anchura de los hombros para distribuir el peso.
- Da un paso hacia delante con una pierna (la opuesta a tu mano dominante) y flexiona ligeramente las rodillas.
- Desplaza el peso hacia el centro de los pies. ¡Mantén el peso sobre la parte anterior de los pies!
- Gira el pie trasero hacia fuera unos 30 grados.
Con un centro de gravedad más bajo y equilibrado, esta postura debería aumentar tu estabilidad y ponerte en un estado de preparación activa, más ágil y lista para responder a movimientos repentinos. Una demostración física ayudará a mostrar las ventajas de esta postura frente a una postura erguida estándar; debería ser más difícil empujar o tirar de la persona que adopta una postura correcta.
En esta postura, también puedes hacer fuerza o recibirla de otra persona. El apoyo se practica mejor contra una resistencia ligera. Haga que las personas asistentes se agrupen en tríos o cuartetos, adopten una postura de apoyo y practiquen la aplicación de presión entre ellas. El objetivo es minimizar la distancia entre dos compañeras que se apoyan; la persona que está detrás debe sostener a la que está delante. Haga que la persona que está detrás coloque los brazos bajo los de su compañero, con las manos delante del pecho de este, y que entrelace las manos en un agarre de tipo gable.
Los y las compañeras que se están sujetando deben imitar sus posturas. Las personas que no se sujetan deben tirar de los brazos de la primera persona sujetada, intentando separar a las que se sujetan. Empiece con una presión unidireccional y avance gradualmente hacia un movimiento más errático, moviéndose hacia adelante y hacia atrás, sin dejar de sujetarse.
Esta es también la postura que se debe utilizar al bloquear con escudos, en caso de que resulte útil. Sin embargo, en la mayoría de las situaciones callejeras, la fluidez es clave, especialmente cuando se trata de agentes erráticos e inexpertos. En estas situaciones, adoptar una posición defensiva debe ser una táctica de último recurso. Empieza por crear confusión y mantente en movimiento.
Hay ocasiones en las que puede resultar poco aconsejable permanecer en posición de defensa. Si te estás defendiendo con un compañero, asegúrate de estar atento a lo que la otra persona quiere. Si quiere salir, ¡déjale!
4. Cadena humana
En algunas circunstancias, puede resultar útil formar una cadena humana o una línea de bloqueo para impedir el paso de las fuerzas del orden, ya sea para proteger las entradas de un edificio al que los agentes intentan acceder, para evitar que los agentes alcancen a una persona a la que persiguen o para bloquear un vehículo —aunque es mucho más probable que el ICE y la CBP sigan conduciendo y atropellen a la gente que la mayoría de los policías. Aunque una cadena humana con apoyo ofrece cierta protección contra los agarres y puede obstaculizar a los agentes, no protegerá a las personas de munición menos letal u otras armas. En situaciones de acción, podría combinarse con otras defensas, como escudos o paraguas, para protegerse de la munición.
La cadena humana combina postura, agarre y apoyo. Pruébalas:
- Forma dos filas.
- La primera fila de personas se une por los codos, agarrándose con las manos. Mantén la postura comentada anteriormente.
- La segunda fila apoya a la primera fila de personas. Alinea tus piernas con la persona que tienes delante a la que estás apoyando; minimiza la distancia entre vosotros dos.
Los formadores y otros participantes pueden simular ser agentes de las fuerzas del orden e intentar sacar a alguien de la cadena humana o abrirse paso a través de ella. Prueba qué diferencia supone añadir una fila adicional de personas que sujeten a los que están al frente de la cadena. Ten en cuenta que las personas que se encuentran en los extremos de la cadena humana serán las más vulnerables.
A veces, la gente recurre por defecto a formar una cadena humana cuando esto no tiene sentido; por ejemplo, en situaciones en las que la línea bloquea a las personas, atrapándolas entre la línea de manifestantes y las fuerzas del orden, o impidiendo que quienes necesitan flanquear a las fuerzas del orden lleguen hasta ellas. Ten claros tus objetivos al formar una línea de bloqueo; sé consciente de dónde se sitúa la línea en relación con otras personas y qué función cumple.
5. Escenarios de práctica
En los siguientes escenarios, las personas pueden practicar las habilidades aquí presentadas junto con los protocolos habituales de respuesta rápida: filmar, registrar información para líneas de atención y redes de respuesta rápida, proporcionar información sobre derechos legales, anotar los datos del objetivo para contactar con sus seres queridos, y similares.
Asigna los siguientes roles:
- Un director: Esta persona controla el tiempo y determina cuándo el escenario pasa a la siguiente fase. Debe ir equipada con un silbato o una herramienta similar.
- Cuatro agentes: Estas personas deben ser corpulentas y fuertes. Dales a todos chalecos o gorras a juego. Opcionalmente, dales pistolas de agua u otras armas de juguete.
- Una víctima de secuestro: Esta persona interpretará a la víctima del secuestro.
- Dos miembros de la comunidad que intervienen: Estas personas son las primeras en llegar al lugar; deben intentar reunir a más gente, prestar apoyo a la víctima y evaluar el riesgo actual.
- Resto de personas: Miembros de la comunidad que intervienen, que entrarán en escena gradualmente.
- Para el escenario 2: Testigos que graban con sus teléfonos. Asigna a un tercio de los miembros de la comunidad el papel de empezar al margen, grabando. El resto de la comunidad que intervienen debe averiguar cómo convencer a estas personas para que tomen medidas adicionales.
Escenario 1
Comienza con todos los agentes, un objetivo y dos intervinientes. Debe haber algo que indique la ubicación del vehículo o vehículos de los agentes. También puedes indicar un negocio o una vivienda: sé creativo y adapta el escenario a tu contexto local. El resto de personas se colocan en fila y esperan la señal para incorporarse.
Cada vez que el director de la actividad dé la señal, otra persona se une a la escena. Dado que es probable que las dos primeras personas se encarguen de recabar la información de la persona y de grabar, las personas incorporadas deben asumir otros roles, como interponerse, distraer al agente, colocarse entre los agentes y su coche, gritar al agente o intentar atraer a otras personas. A medida que se unen más personas, surgen nuevas estrategias.
El objetivo de los agentes es llevar al objetivo u objetivos al vehículo. El escenario termina cuando la multitud libera a la persona o cuando los agentes consiguen meter al objetivo u objetivos en el vehículo y se marchan.
Es probable que las personas asistentes estén entusiasmadas por practicar sus nuevas maniobras. ¡Eso es estupendo! Sin embargo, las facilitadoras deben hacer hincapié en que, en encuentros reales, es probable que los agentes sean violentos, menos moderados, utilicen munición menos letal y, posiblemente, esgriman armas de fuego. El colectivo debe centrarse en practicar las habilidades de comunicación y la evaluación continua del riesgo en función del tamaño y la composición de la multitud, así como de cómo se desarrolla la situación.
Las personas facilitadoras pueden optar por establecer una regla según la cual no puedan establecer contacto físico con un agente hasta que todas las personas participantes estén en juego, lo cual será indicado por quien supervise la actividad.
Escenario 2
En una segunda escena, se asigna a varias personas el papel de socorristas que creen que solo deben grabar. Depende de los demás participantes persuadirles para que intervengan de forma más activa. Cada persona en este papel debe elegir una razón por la que no va a intervenir, y y el resto de miembros de la comunidad que intervienen deben convencerlos de que dejen a un lado sus teléfonos y empiecen a actuar.
Haced un balance después de cada escenario, comentando cómo han ido las cosas y por qué.
Conclusiones
- Es mucho más difícil detener un secuestro una vez que los agentes han subido a una persona a su vehículo. Hay más probabilidades de éxito cuando la gente provoca el caos entre los agentes desde el principio. Esto también dificulta que los agentes puedan atacar a otras personas.
- Los secuestradores tienden a centrarse en objetivos específicos o en grupos. Por lo tanto, a diferencia de la policía, no cambian rápidamente su atención hacia quienes intervienen y suelen seguir centrados en su objetivo original. Esto significa que quienes intervienen deben esforzarse especialmente para desorientarlos, cansarlos y desmoralizarlos.
- Incluso las pequeñas intervenciones amplían sustancialmente las posibilidades de detener un secuestro. La gente toma medidas para intentar detener secuestros todo el tiempo, pero muchos cursos de formación en respuesta rápida desalientan activamente a las personas a confiar en sus respuestas naturales. Acostúmbrese a guardar el teléfono y a intervenir.
¡Abolición de ICE!
¡Sé arena, encuentra un engranaje!
Traducción: A Planeta.

